3 de abril de 2011


A mis 16 años, me canso de contar todas las series y dibujos animados que alegraban mis tardes después de llegar del colegio, o mis mañanas cuando estaba de vacaciones. Son muchas las veces que esperaba con ansias prender la tele, sentarme o echarme en el piso para verlas. No había tantos canales como hoy, por lo que muchos dirán que no había otras cosas para ver, pero sea por eso, por costumbre o no, esas horas eran imperdibles. Hay ratos ahora ya de grande que busco en youtube esas series y dibujos, y es por eso que me anime a darles estas líneas como un pequeño homenaje. Quien no recuerda la serie Tom y Jerry, Scooby Doo, La vaca y el pollito, La pequeña Lulu, entre otros. Son dibujitos animados, que crecieron en cada uno, que marcaron etapas de la vida, que se hicieron hoy un recuerdo y una sonrisa, el creernos que, por ejemplo, una vaca y un pollito puedan hablar y tener de padres a dos humanos que por cierto nunca entendi porque solo se los veía hasta la mitad del cuerpo. Pero era maravilloso, algo que no existe y que se vuelva tan real al ser chico.
Lamentablemente  cada vez que siguen pasando los años, me voy fijando en los niños de ahora, de cómo estan perdiendo esa etapa, esta etapa tan única y linda. Ya dejan de jugar con los muñecos e imaginarse que son reales que tienen sus casas, sus amigos, sus autos, que son superhéroes, doctores, lo que sea. Ahora veo que cae todo en picada, pero no todos obviamente, pero la mayoría, por lo que veo el día a día, es que se meten en cosas que no van, como en la droga. Veo pibitos de 9, 10, 11 años hasta quizás menos edad, en su mundo, falseando cosas, cagandose de risa, divirtiéndose pero no de la manera que debería ser. Se esta perdiendo la magia cada vez mas y yo no me canso de decir que volveria a revivir esa edad.  

{Me hubiese gustado seguir siendo una niña, ausente de todo sin ningún compromiso. Entonces la vida era mía, la tristeza no dolía. “La sonrisa en un pequeño es el pan de cada día”. 
Cuando era niña nada se me complicaba, pensaba distinto, era distinta, la vida no me cuestionaba. Cuando era niña nada me atemorizaba, una caída era rutina, dolía pero me levantaba♫}