14 de abril de 2011

Cielo arriba, suelo abajo, pan de trigo luz de neón. Yo aquí vivo, quinto piso. No consigo sonreír. Y la tele es un revólver y el vecino es un caníbal como yo y hay tanta gente por la calle disimulando la amargura. Hay tantos lunes que los viernes están armando sindicatos.
Para acudir a la fortuna te venden dioses novedosos, para encontrarse la ternura hay quien se manda una pastilla y este septiembre tan enero y esta sonrisa tan llorona.