24 de marzo de 2011


Viviendo con ojos de conciencia se vive bien, se sabe al menos hacia donde caminar y con quien. Se sabe que no estamos desparramados a nuestra suerte, hay un poder divino que guía en nuestro camino. Sinceramente no recuerdo el recorrido, solo recuerdo haberme guiado por mis sentidos. 
Y así, sigo el camino que yo quise elegir.
Te vi y ya no hay dudas ya no hay miedos en mi, vivo tranquilo dando gracias a ti. Que me sacaste de lo que podría haber sido mi fin.