23 de febrero de 2011

La edad de la fantasía

Los profesionales dicen: 
En un mundo donde todo ocurre con una lógica distinta. Cuando con una simple capa puede convertir en un gran superhéroe.  Ven el mundo que les rodea en función de sus propios intereses, de lo que les llama la atención y de lo que excita su imaginación. Su mundo es distinto del de los adultos porque su imaginación les brinda posibilidades mucho más creativas e inesperadas: un simple muñeco puede volar y él mismo puede convertirse en un bandido famoso. Esta manera especial de ver el mundo que tienen los niños y niñas de esta edad se denomina "pensamiento mágico". Creen que lo imposible es posiblePor ejemplo, cuando son pequeños están convencidos de que todos sus deseos van a cumplirse, que es simplemente una cuestión de quererlo. Su fantasía continúa mezclándose con la realidad. De ahí que, dejándose llevar por su imaginación, tiendan a exagerar cualquier suceso que ocurra a su alrededor, tanto para bien como para mal. Además, confunden lo que desearían que sucediera con lo que puede suceder, porque aún no saben distinguir entre lo real y lo fantástico.Cuando el niño juega con la imaginación, se transforma en la persona todopoderosa que no es en la realidad. Porque la fantasía es para él un modo de aprender. Con su imaginación crea situaciones y se coloca a sí mismo dentro de ellas, como un juego de simulación.  Pero con la madurez todo va cambiando.

Yo pienso:
Depende de cada uno seguir soñando o no, no importa cuantos años tengas o cual es tu fantasía. Tampoco ver la vida como un cuento porque te pasa por encima y caes en una realidad cruel, donde las personas cambiaron mucho, donde ya no se mandan cartas de amor, donde ya no hay respeto hacia uno mismo, donde importa mas la plata que la felicidad o donde         el racismo es mas fuerte que lo vale una persona. 
No quita en soñar con el príncipe azul, eso sí solo si de verdad amas y aceptas como es esa persona sera tu príncipe, no como en los cuentos que aparece de la nada y le da un beso y listo final feliz, NO, ésto es la realidad.  
Seguir tirando una monedita a la fuente pidiendo lo que mas deseas aunque sabes que no se va a cumplir, tenes la fe de que pase, como cuando de chico le pedías a Papa Noel que te traiga una bici y mágicamente aparecía debajo del árbol. 
Esa fantasía no cambia al transcurrir el tiempo, solo que te vas dando cuenta de como son las cosas de verdad, ya no te emocionas tanto pero sin embargo pedís un deseo al soplar las velitas o por simple diversión empezas a fingir que sos otra persona o te gustaría tener algún poder o algo por el estilo porque la mágica de la infancia es lo mas lindo que puede haber, en especial cuando no tenes problemas de nada y solamente vivís para jugar y soñar..