22 de noviembre de 2010

La felicidad, de la misma forma que el amor, no son cosas que podamos perseguir, lleganPero si las buscamos, nos evadirán. La mente y el pensamiento jamás pueden encontrar la felicidad.
La felicidad no es como lo es la sensación, una cosa que pueda perseguirse y encontrarse
La sensación podemos encontrarla una y otra vez, porque siempre la perdemos, pero la felicidad no puede ser encontrada. 
La felicidad que podamos recordar es tan sólo una sensación, una reacción a favor o en contra del presente. 
Lo que se ha terminado no es la felicidad, la experiencia de felicidad que se ha acabado es la sensación,
 porque el recuerdo es pasado y el pasado es memoria y sensación. La felicidad no es sensación. Podemos recordarla pero no revivirla.